Después de los romanos, cartagineses, macedonios, icenos, arvernos y suevos, SEGA y los estudios Creative Assembly han anunciado la que será la séptima facción jugable de Total War: Rome II, nada menos que la temible y bélica facción de los Partos, los exóticos guerreros orientales. Rápidos jinetes ataviados con una reluciente armadura, los jinetes del Imperio Parto son exóticos y se comportan como formidables oponentes en las batallas a campo abierto. Tienen un extraño nivel de tolerancia y equidad en su forma de gobernar, son hábiles hombres de estado y su estilo de vida es una mezcla única de culturas locales, Persas y Helenísticas. Tenéis más detalles históricos de los Partos pulsando sobre “Leer más”.

Introducción histórica - Los Partos
Tolerancia, justicia, beneficio.
La ascensión al poder de Arsaces, líder de la tribu Parni, les aseguró la victoria contra el protectorado Seleúcida de Parthava, que se había debilitado en sus intentos de liberarse del gobierno Greco-Macedonio. De esta forma comenzó el surgimiento del Imperio Parto oriental, comparable a la dinastía Aqueménida que fuera una de las pocas que se acercara al poder y riqueza de Roma.
Una confederación de tribus, los Partos son afamados por sus caballos, sus arqueros nómadas a caballo y la caballería pesada, desarrollando sus características armaduras a escala de hierro y bronce tanto para la montura como para el jinete. Para su infantería confía a los guerreros Persas/Iranís, las unidades de escaramuzas y de arqueros y algunas veces mercenarios, armados y equipados a la moda Seleúcida.
Una mezcla de las culturas locales, Persa y Helenística, las prácticas religiosas de los Partos y las filosofías incluyen tanto dioses Griegos como Iranís, así como la práctica del Zoroastrismo. Con el tiempo, una élite de nobles se ha desarrollado, manteniendo áreas clave para la agricultura en la que se basa su economía, mientras el comerció a través de la Ruta de la Seda permite a sus agentes moverse fácilmente por el mundo antiguo. Como una facción oriental, el Imperio Parto se beneficia de la rica herencia dejada por el Imperio Persa tanto en su capacidad para el comercio como por su fortaleza cultural.
Un alto grado de tolerancia hacia culturas extranjeras que facilita la conquista de nuevas tierras por parte de los Partos, pero las prácticas religiosas del Zoroastrismo implican una aversión a la esclavitud, que va en detrimento tanto de la economía como del orcen público. En batalla, su gran maestría en el manejo de la caballería y su puntería les hacen una fuerza de reconocido prestigio para la lucha en campo abierto. |